viernes, 28 de septiembre de 2007

La profesión frustrada

Ahora que empiezan de nuevo las clases(¡¡¡otra vez no!!!, que veranito más corto) me ha dado por ponerme a pensar en todas las profesiones que he ido dejando en el camino, y creo que mi lista es bastante larga, siempre he querido ser muchas cosas, y cuando tuve que elegir carrera, me costó bastante.
Estas son algunas de las profesiones de mi lista:
-Arqueóloga. Me llamaba bastante la atención, rebuscar cosas del pasado e ir descubriendo misterios. Me dio por ella después de leerme un libro de "pesadillas" y la tuve en la cabeza mucho tiempo, hasta que me dijeron que o tenía enchufe o pelas, y como ni lo uno ni lo otro, descartada.
-Peluquera. Y de las buenas, no de las que les dices cortame dos dedos y te cortan cinco. De pequeña me pasaba el día peinando a las muñecas(alguna sufrió también un corte de pelo) y ya de mayor pues en cuanto alguien se deja peinar, allá que voy. Conmigo misma tengo menos maña, nunca he conseguido alisarme el pelo de forma medianamente decente(a pesar de tener todos los instrumentos habidos y por haber).
-Profesora. Pero de los pequeñines, que los adolescentes tienen las hormonas alteradas y no los controlo. Adoro a los pequeñuelos, y esa capacidad que tienen para aprender cosas nuevas me encanta.
-Cantante. Sí, ya salió mi vena artista. Conseguir que alguien sienta algo con lo que yo escribo y canto ¡qué bonito! pero las cuerdas vocales no me acompañan demasiado.
-Geóloga. Me encantaba estudiarla en el cole, me parecía muy curioso, aunque a nadie le gustaba.
-Bióloga marina. Y trabajar con delfines. Pero implicaba irse a estudiar fuera de casa, y encontrar trabajo de ello era bastante complicado.
-Escritora. Siempre he querido salir en un libro de texto, y que me estudiaran, je je, aunque mi nombre apareciera solo de pasada en una lista. Aunque no solo es esa la razón, se me ocurren muchísimas historias, y me encantaría poder contarlas, pero me da una pereza escribirlas...y si es a ordenador, pues más aún.
-Actriz. Mi otra rama artística, que juntas implicarían hacer un musical, que me encantan.
-Tenista. Esta es la faceta deportista, pero he jugado una o dos veces en mi vida, y ya soy un pelín mayor como para ponerme a aprender y llegar a lo más alto. Aprender, aprenderé seguro, pero como entretenimiento.
-Acomodadora de cine. Es raro, lo sé, pero seguro que alguna peli que otra ven gratis, y eso que te ahorras. Esta quedó descartada hace tiempo, pero en su momento tuvo su fuerza
Estas son algunas, que ahora la cabeza no quiere pensar más, pero haberlas, las hay.
Besitos de algodón de azúcar

sábado, 22 de septiembre de 2007

al teléfono

No soy una persona que hable mucho por teléfono, soy un pelín seca, aunque voy mejorando según avanza la conversación. Pero hay días que tengo mono de hablar por teléfono, y ayer fue uno de ellos.
Necesitaba hablar, no de nada en concreto, porque no me había pasado nada especial, ni bueno ni malo, no necesitaba desahogarme, ni contar mis penas, sencillamente quería hablar con alguien. En mi casa no había nadie, así que me hice con el teléfono y empecé a llamar.
Primera amiga: ha llamado al ....., si lo desea deje su mensaje...
Segunda amiga: No, melanita ha salido, ¿quién eres? luego la digo que te llame.
El resto de números de teléfono que me sé de memoria, que vienen a ser pocos, sabía que no estaban, así que fui a por la agenda(aquí fue cuando realmente me di cuenta de que tenía autentico mono de hablar por teléfono, porque a la agenda recurro en muy poquitas ocasiones) Una vez que la encontré, lo cual no fue nada fácil(soy ligeramente desordenada) empecé a llamar a compis con los que hacía mucho que no hablaba.
Tercer, cuarto, quinto, sexto intento y nada. Nadie estaba en su casa. La séptima personita estaba en su casa, pero se iba ya, así que llegue a la conclusión de que:
a) me estaban preparando entre todos una fiesta sorpresa, simplemente por el cariño que me tienen, sin ningún motivo especial
b) a todos les había pasado algo malo( soy muy catastrofista, lo reconozco)
c) todos mis amigos habían quedado con sus respectivos amigos que no compartimos, menos yo
Evidentemente la respuesta era la c. La a era demasiado bonita y la b demasiado exagerada.
Hoy me han estado devolviendo las llamadas, pero hoy no estoy parlanchina, ¡¡¡yo quería hablar por teléfono ayer!!!
El resto de mi vida sin novedades ;)

Besitos parlanchines con retraso(estaba parlanchina, no escritora, je je)

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Mi parque

Siempre he creído que hay lugares con magia, lugares que desprenden una energía especial, lugares que por alguna razón, o tal vez sin ella, valen mucho.
Hoy he pasado por el parque, mi parque. El que vio como mis hormonas adolescentes empezaban a brotar en el aire.
Hoy he visto los bancos, mis bancos. Aquellos en los que cotilleabamos sobre los chicos, en los que ellos venían a pincharnos. Aquellos que se convertían en porterías improvisadas en las que meter un gol.
Hoy he podido apreciar como el parque no ha perdido su encanto, como sigue lleno de niños que pasaran a adolescentes, de adolescentes que comienzan, y de teenagers que pronto dejaran de serlo.
Hoy me he dado cuenta de que sigue siendo especial, único. Sigue siendo el rincón en el que día tras día mucha gente va creciendo.
Hoy he viajado a mi pasado, hoy he revivido mi pasado, y he sonreído.
Hoy he comprobado que sigue formando parte de mi vida, porque ese lugar, un simple lugar, ese parque, mi parque, formó parte de quien era entonces, y forma parte de quien sigo siendo.
Adoro ese pequeño parque.
Besitos nostálgicos, pero muy alegres

lunes, 17 de septiembre de 2007

Ausente

Ausente de la ciudad, ausente del ruido, ausente de las comeduras de cabeza, ausente del dolor, ausente de las lágrimas, ausente de las necesidades, ausente de las tecnologías, ausente del día a día, ausente de las malas caras, ausente del metro, ausente de los apuntes.
Ausente de todo lo que me rodea, llevando conmigo solo las cosas buenas y recargando las pilas para lo nuevo que ya empieza.
Besitos de algodón de azúcar

viernes, 7 de septiembre de 2007

REFLEXIONANDO

En primer lugar daros las gracias a tod@s por vuestras opiniones y consejos en el último post. Me han venido muy bien.
He estado pensando, y remontándome a antes de que apareciera G, y antes de que desapareciera R, esto es... a un periodo de 8 años más o menos.
Soy una romántica por naturaleza, lo reconozco. Siempre he creído en el príncipe azul, en encontrar a mi chico perfecto, en construir mi propia historia de amor. Gracias a mí, y a gente como yo( que tampoco soy la única) siguen haciendo esas pelis de amor que a la crítica no le gustan nada y siempre le dan un punto negro en el periódico.
Bueno, a lo que iba. En todo ese tiempo, seguía esperando que apareciera mi personita especial, estaba segura de que no había formado parte de mi vida, que era alguien que aún tenía que llegar. Sabía que no era R, él llevaba ya un tiempo en mi vida, y sin embargo yo seguía esperando.
Ahora ya no espero a mi príncipe. En este momento sé que estoy con la persona que estaba esperando.
Entonces ¿ por qué me como tanto la cabeza? pues no lo sé. Supongo que es algo inevitable. Le doy vueltas a todo, siempre lo he hecho, y creo que siempre lo haré. Así que, toca aprender a vivir con ello.
He decidido que voy a disfrutar con G, porque en estos momentos no le cambiaría por nadie. Aunque me dieran a elegir entre él y R, le elegiría a él.

Besitos de algodón de azúcar

domingo, 2 de septiembre de 2007

EL TALÓN DE AQUILES DE MI FELICIDAD

Si ya en general me basto y me sobro yo solita para pasarme el día dudando de todo, lo último que necesito es que el destino me eche cables innecesarios.
Reconozco que me paso el día comiéndome la cabeza sobre si G será o no la persona que estaba esperando. Pero todo eso se me pasa en cuanto le veo, me acercó a él y el corazón empieza pum, pum, pum,pum.
Hace poco quedé con mi amiga S, y le estuve comentando que a pesar de que estoy estupendamente con él, necesitaba pasar mi prueba de fuego, necesitaba ver a R y no sentir nada.
¿Y quién es R? R es mi talón de Aquiles. Fue el responsable de la primera vez que sentí ese gusanillo, ese palpito, ese atontamiento. Fue la primera vez que sentí el amor. No llegó a pasar nada entre nosotros, pero cada vez que me gustaba alguien nuevo, siempre comparaba mis sentimientos por esa nueva persona con mis sentimientos hacia R ¿que no debería hacerlo? probablemente. Ningún chico ha podido pasar esa prueba, R ocupaba un hueco más grande en mi corazón.
Ese palpito en el corazón, el que me cambiaba la cara, me la iluminaba, dibujaba una sonrisa en mi rostro, lleva ya casi diez años conmigo ¿Y no lo he superado? me temo que no. Ahora apenas le veo. Me encuentro una vez con él cada dos o tres años, pero ese instante me cambia, porque sigo sintiendo exactamente lo mismo que cuando era una cría. Aunque ahora hay una diferencia, mi cara ya no refleja felicidad, sino mas bien desesperación, desesperación porque me da miedo no lograr superarlo nunca.
Cuando me lo he encontrado otras veces y he visto que no lo había superado, pues me daba rabia, pero bueno, lo llevaba, porque al fin y al cabo no estaba con nadie.
Pero el viernes quedé con G, con mi novio, con el chico en el que pienso cada día, el chico que hace que sonría, el chico que ha conseguido lo que nadie consiguió antes, que le abriera mi corazón, y le dejara entrar.
Después de una tarde maravillosa y estupenda, mientras nos estábamos despidiendo, vi a R, apareció, de pronto, sin más. Y ese segundo, ese instante en el que cruzamos las miradas, me derrumbó. Me paso meses construyendo mi felicidad con G, para que llegue él, y haga que todo se venga abajo. Me dio un vuelco el corazón, como siempre. Y me sentí fatal. Me despedí de G y me fui a casa, llorando.
Me dio tanta rabia ¿es qué no lo voy a superar nunca? si él ya no me hace feliz y sé que tampoco lo sería estando a su lado¿por qué mi corazón se empeña en guardarle un hueco tan grande? ¿es que, o estoy con él o no estoy con nadie?
Ahora estoy muy confusa, más que nunca. G tampoco ha superado la prueba, por él siento mucho, muchísimo, y soy feliz, pero ahí está R, como una sombra que me persigue a todas partes. Pero tampoco quiero dejarlo con G, estoy bien con él, y soy feliz, pero ahora tengo un lío en la cabeza enorme.
Igual tengo que asumir que R siempre estará ahí, como un amor platónico e idealizado, que realmente creo que es lo que es. Y dedicarme a ser feliz en mi día a día con G, que es el que ocupa mis pensamientos de la mañana a la noche, excepto el día ocasional cada x años en el que aparece R.

Besitos confusos